Los Juegos Olímpicos son una compleja combinación de tecnología, procesos y personas. Este proyecto se caracteriza no sólo por su envergadura, su complejidad y su gran número de destinatarios, sino también por la variedad de sus proveedores y sus múltiples dependencias. Además, todo el evento tendrá una enorme difusión y todo el mundo estará pendiente del mismo. En una competición en la que la victoria se decide por un mínimo margen, no hay segundas oportunidades.